Ley de prostitución de 2016: 250 trabajadoras sexuales en Francia apelan ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos

Share to Pinterest Share to Google+ Share by email

Ley de prostitución de 2016: 250 trabajadoras sexuales en Francia apelan ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos

Tras la decisión del Consejo Constitucional del 1 de febrero de no invalidar la penalizacion para los clientes prevista en la Ley de prostitución, 250 trabajadoras sexuales que trabajan en Francia han decidido acudir ante el Tribunal Europeo de derechos del hombre. Cuentan con el apoyo de 19 organizaciones comunitarias, de salud y feministas que defienden la salud y los derechos de todas las personas involucradas en el comercio sexual.

Durante años, las trabajadoras sexuales han estado alertando sobre las dramáticas consecuencias de la penalización de los clientes y las políticas represivas contra ellos. Ya sean víctimas de explotación o trabajo forzoso, independientemente del grado de autonomía en la actividad, estas personas denuncian una medida legal que los hace más vulnerables, los debilita y los expone a la violencia y los altos riesgos de su salud. Todos los días sufren las consecuencias de esta ley que restringe severamente su acceso a los derechos y la salud.

En este contexto inaceptable, 250 trabajadoras sexuales se apoderan del Tribunal Europeo de Derechos Humanos para que se reconozca la violación de sus derechos fundamentales: el derecho a la salud y la seguridad, el derecho al respeto de la vida privada. Exigen la derogación de esta peligrosa medida. Ante un gobierno e instituciones que niegan sus vidas, permanecen sordos a la violencia de su política, ellas y ellos deciden atacar al estado.

Ya sea en Suecia, Irlanda, Canadá o Francia, tenemos la experiencia  necesaria para afirmar que el modelo sueco que implementa la penalización de los clientes pone en peligro a todas las personas involucradas en el trabajo sexual. Es por eso que nosotros, las asociaciones, les brindamos un apoyo inquebrantable en esta lucha para que Francia se detenga, de acuerdo con las recomendaciones de los más altos cuerpos de la ONU, de adoptar leyes represivas. Seguimos repitiendo, estas medidas legales generan efectos contraproducentes en la lucha contra la explotación, el trabajo forzado y ponen en peligro la salud, la seguridad y la vida de las personas afectadas. Exigimos que los recursos asignados se utilicen para combatir todas las formas de violencia, para permitir un apoyo efectivo a las personas en dificultades en todas las dimensiones sociales, de salud y legales y para garantizar un cambio de profesión para aquellas que deseen hacerlo.

¡Es urgente que el sacrificio de las trabajadoras sexuales por mantener una moralidad termine!

Es por eso que esta batalla legal continúa a nivel europeo ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, nuevamente apoyado por Maître Spinosi.